Veo cuentos de ja, flores tecidas, amor aíaco. Señuelos abiertos, as malpagado, sal supercalifrajilisticoespialidoso. No encuentro el estilo que nunca tulee, es más ese que dije enga,, o, y que ya no se me hace presente. Esta es la gran excusa de mi profanación introspectiva con la que me volví loco. Ahora sediento de moles, coleteado, finjo el estado de alarma para llegar a esas africanas del suelo, pero me es imposible, por eso finjo, por eso no veo. Se bloquea esa ANSIO, el delete, el reset, el supr, aquí son señales de mi itanicoero, botones incrustados en rhinomedes, con un sabor de carne calcinada. No más desde lli traidor.
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